• Para Carl Schmitt en la política hay amigos o enemigos. No sobra espacio para otra cosa más que para la lealtad y la oposición es siempre hostil. Pareciera ser, ya y por siempre, una teoría maradoniana.
  • Qué se puede ver en esta tormenta, qué se puede agregar a lo mojado. La relación entre Maradona y los medios siempre fue una relación pornográfica. Con idas y vueltas, pasivo-activo, amigo-enemigo, a balazos y a besos, la vida de Diego es perpendicular a la base de los medios audiovisuales. Desde aquella primera vez, donde empezó todo, que contó cuál era su sueño en un baldío de Fiorito. A partir de ahí se forjó un ícono: un gran futbolista atravesado por su fama. No es nuevo en esta relación absolutamente sexual, fálica, entre Maradona y los medios, que haya principios de incendio, divorcio en puerta o cenicerazos. Es parte del juego sexual que aparezca con el paso del tiempo más morbo en las estrategias, en las chicanas, en los dichos y en la brecha del dicho al hecho.
  • Ahora bien, fuera de lo estrictamente sexual, muy claramente explicado por Diego, la selección sigue imposible. Messi es un artificio de la play station y de su Barcelona natal. Barcelona es su selección y quizá nunca rinda jugando con una camiseta tan extraña como la Argentina, ni siquiera en el mundial. Se esperaba mucho más de un crack como Messi pero hay mucho más en su cabeza que le impide sentir una abstracción tan impresionante como los colores de un país. Esto se ve claro cuando Bolatti mete su gol y ni va a festejar, esto se ve claro cuando pierde las pelotas y no vuelve para aunque sea marcar, ocupar espacio. Tal vez este finde haga 3 goles en su selección.
  • Fuera de Messi, hay una serie de espejismos típicos de desierto. Las convocatorias masivas para lo único que sirvieron es para seguir con la confusión. Hubo una alta rotación de puestos que, como se preveía, no rindieron. Hubo también aciertos en la elección de Higuaín como delantero y del arquero Romero. En lo demás no se sabe nada. Cuál será el equipo definitivo teniendo en cuenta la cantidad de jugadores que pasaron por este corto e intenso ciclo maradoniano, donde se terminó jugando con cuatro centrales en el fondo y sacando a titulares del partido ante Perú incluso de la lista de suplentes. Muchas faltas de respeto por más Maradona.
  • Será necesario, después de este desahogo y de la chupada, la reflexión.
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