After the Olympics Games, the fight for Human Rights must go on

Sí, Beijing es mala fama. Fundamentalmente mala onda. Los patrocinantes de estos juegos serán recordados por ser ONGs vinculadas a los derechos humanos más que marcas deportivas. Los problemas políticos importan más que el remo. Y estos problemas son graves acusaciones de nivel internacional al gobierno chino por tortura, manipulación y persecución. Amnistía Internacional es el gran sponsor de estos Juegos Olímpicos. Esta última campaña, “Después de los juegos olímpicos, la lucha por los derechos humanos debe continuar”, es esencialmente morbosa, como todas sus campañas. Golpe bajo y a otra cosa. O los derechos humanos cada vez más cerca de ser marca, LA marca.

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