enpelotas de tenis

El tenis femenino en estos tiempos no goza de jogo bonito. Lo que sí es cierto es que hay tenistas que la rompen, pero no precisamente en lo deportivo. Casi siempre gana la que le pega más fuerte a la pelota. Si bien las mejor posicionadas reciben un buen salario, “Gané todo lo que necesitaba, más dinero del que podría utilizar en tres vidas y no tengo el deseo de jugar nunca más” -dijo Justine Henin cuando se retiró.- no pasa lo mismo con las que están más abajo en el raiting.
En 1998 la revista Playboy pone en tapa a Katarina Witt (dos veces campeona olímpica y una de las mejores patinadoras de la historia) y vende el número en proporciones desmesuradas.
En este estado de cosas son muchas las tenistas que recurren a vender su imagen para hacerse unos mangos más posando para una revista, y no son menos las revistas que salen en busca de deportistas o tenistas en este caso.


Recientemente Nuria Llagostera decidió posar desnuda en una revista española -”para venderme un poco y para ver si alguna empresa se fija en mí y me sale algún contrato”- , mientras por su parte, Ashley Harkleroad, también lo hizo para la Playboy de agosto próximo. Claro que está que más de uno mira un partido de tenis femenino sólo para ratonearse con estas nenas en poyerita que se la pasan gimiendo.