De Pumita a Azurra

Si bien el Rugby no está entra los deportes más populares de este país, mantiene cierto respeto y atractivo popular debido a que, pese a su carácter de deporte amateur (práctimamente), consigue ubicarse a nivel selección, los Pumas, entre los mejores del mundo. Esta mística implica dejar todo sin recibir grandes retribuciones económicas a cambio, sino sólo el respeto de quien juega por amor a los colores que representa.

Gonzalo Garc�a cuando era Pumita

Recientemente el jugador mendocino, Gonzalo García, se encontró envuelto en una situación en la cual se puso en juego hasta qué punto es cierto, en su caso, esto de la mística de ser un Puma. Primero fue citado para integrar el seleccionado Argentina A -segundo equipo nacional-. En una entrevista se lo hacen saber y el mendocino tira “Sinceramente, no veía cercano un llamado para el seleccionado argentino. Espero jugar lo mejor posible para que no sea la única vez”. Hasta ahí todo bien, hasta que se entera que el sudafricano Nick Mallet, entrenador de Italia, lo incluyó en el plantel principal para la gira por Sudáfrica y Argentina.
Ahora el jugador elige entre jugar en el segundo equipo de la Argentina o integrar el seleccionado italiano. Si elige lo segundo se enfrentará en su gira contra los Pumas y perderá para siempre la posibilidad de vestir la celeste y blanca, pero a cambio recibirá 5.000 euros por test y 12.000 euros si ganan el torneo. Si elige lo primero, se gana el respeto y admiración de todos aquellos que ven algo místico en los Pumas, además de 100 dólares diarios.
Claro está (desde el título) que Gonzalo García eligió vestir la azurra, a lo que dijo “El dinero no fue para nada determinante”.